VISITA AL MONASTERIO

ELEMENTOS ROMÁNICOS

De la construcción románica de los siglos XI y XII, que debió ser espléndida por los vestigios que han llegado hasta nosotros, destaca la portada románica que se corresponde con la portada occidental de la iglesia del primitivo Monasterio Románico, algunos de cuyos vestigios también apreciarán en los muros del interior de la actual iglesia, ampliamente reformada entre los siglos XVI y XVII. La portada, con columnas de mármol italiano de época romana (s. II), reutilizados por los artistas medievales, se redescubrió en el año 1993.

Los capiteles, muy bien conservados, están labrados por tres de sus cuatro caras y pueden datarse hacia el año 1100. En su temática destaca el que muestra a Balaam montado en su burra (cara externa del capitel derecho), a quien bloquea el paso el ángel enviado por Dios. Contiguo a este, se aprecia una sugerente escena de viñadores

SEPULCROS DE LA FAMILIA CONDAL

La colección de sarcófagos a los pies de la iglesia contuvieron los restos de la familia de los Beni Gómez, quienes fueron Condes e Infantes de Carrión. El conjunto, no obstante, es fragmentario, dado que bastantes ejemplares no se encuentran completos. Los podemos dividir en dos grupos. Los primeros, más antiguos, corresponden a la familia condal. Son sepulcros lisos de finales del siglo XI y comienzos del XII, en los que las inscripciones prácticamente se han perdido.

En el año 2000 se limpian las paredes del templo actual y salen a la luz más restos del primitivo templo románico. El ejemplo más notables, el capitel embutido en el muro, del que se aprecia el labrado de dos de sus caras.

CORO, ÓRGANO Y ALTAR MAYOR

El coro alto destaca por su sillería de dos pisos en nogal con columnas salomónicas y, frente al órgano, un coro de menos tamaño, denominado «de los enfermos», para que estos pudieran asistir a los oficios litúrgicos. Colgado sobre el arco de la puerta principal de entrada a la iglesia, en la fachada norte, el órgano castellano de estilo barroco (1716), uno de los pocos que aún conservan la cadeneta: los tubos de sonido a la espalda del organista.

El retablo mayor, procedente de la localidad de Baquerín de Campos (Palencia), está dedicado a Ntra. Sra. de la Asunción, de disposición contrarreformista y considerables dimensiones, dorado al fuego y con altorrelieves de notable factura.

En el presbiterio, una urna con los restos de la Condesa Doña Teresa, fallecida en el año 1092. Enfrente, la urna con los restos de S. Félix y S. Agapio. La reliquia de San Zoilo se encuentra depositada detrás del actual retablo.

En lo que fue la sacristía de han expuesto las dos Telas Islámicas (BIC) de gran tamaño, posiblemente del siglo XI, que fueron halladas recientemente.

CLAUSTROS

El Claustro principal, de estilo Plateresco, constituye el elemento de mayor interés artístico, uno de los más importantes del Renacimiento español. Su diseño es obra del arquitecto Juan de Badajoz «el Mozo» (1537), aunque su elaboración requirió la presencia de varios arquitectos y escultores, destacando entre los segundos, Miguel de Espinosa. La decoración de la planta baja, la principal, comprende unos 230 retratos de personajes. El primer grupo, está dedicado a la genealogía de Jesucristo según el Evangelio de San Mateo; y el segundo grupo a la descendencia espiritual de San Benito como transmisora de la Revelación. En la puerta de acceso a la Iglesia (al inicio del recorrido por el claustro) queda plasmada simbólicamente la celebración de la Eucaristía. En el medallón de la izquierda se representa al profeta Daniel; y en el de la derecha la Sibila Europa. En el frontón, un pelícano y su nido (simbología eucarística) y coronándolo un Cristo en la Cruz.

Un paseo por el claustro es una lección de historia del Nuevo y Viejo Testamento cuyos personajes principales están aquí cincelados: desde Adán y Eva a los Apóstoles de Cristo.